A la hora de disfrutar de nuestra casa nos planteamos cómo aprovechar el espacio exterior adecuadamente para que sea versátil, bello y práctico a la par. Desde piscinas, huertos o jardines, pasan por nuestra cabeza miles de opciones para aprovechar el espacio de forma útil y sin que parezca un espacio vacío. Si finalmente nos decantamos por provechar el espacio como una zona verde, ¿Qué tipo de jardín me conviene?

Imagen: casadecampo.com


Ante todo medir la disponibilidad

El primer factor a tener en cuenta es cuánto estamos dispuestos a dedicarle en mantenimiento a nuestro jardín: si se trata de un hobby o una simple forma de aprovechar el espacio visualmente atractivo.

Si tratamos a nuestro jardín como una forma de pasar el tiempo y nos agrada la jardinería, podemos optar por huertas, plantaciones florales y otras opciones laboriosas que nos mantengan ocupados durante horas.

Si por el contrario no queremos estar horas y horas trabajando el mantenimiento de la parcela, debemos optar por jardines de plantas perennes, espacios cubiertos en su mayoría de césped y otras alternativas cuyo mantenimiento no requiera una ocupación diaria.

No obstante, para ambos casos, encontramos en el mercado maquinaria y suministros de jardinería que facilitan y hacen más cómoda la labor de cuidar nuestro espacio verde sin que este se convierta en una obligación o molestia.

Jardines florales, parterres y huertas para los más aficionados

Si queremos una parcela paisajística o usar la jardinería como método de relajación y cultivar una afición por las plantas, aprovechar el espacio para llenar la estancia con distintos tipos de plantas es nuestra solución.

Pero esto no se debe hacer a la ligera: debemos tener en cuenta factores como que las plantas se deben agrupar por tipo de riego por ejemplo, para que cuando le suministremos el agua, lo hagamos de forma uniforme sin que ello afecte a que unas reciban más que otras.

Por otra parte, las tareas de mantenimiento se multiplican cuanto mayor diversidad tengamos de plantas: poda, riego, oxigenación, control de plagas y fertilizado se deben controlar casi de forma diaria, por lo que debemos disfrutar mucho del fascinante mundo de la jardinería para optar por este tipo de jardín para que no resulte algo pesado y acabemos por abandonarlo después de la inversión (económica y de tiempo).

Césped y plantas resistentes para los menos jardineros

Si queremos disfrutar de un espacio atractivo pero sin tener que preocuparnos mucho por su mantenimiento, una tupida capa de césped a la que alternar algún arbusto resistente nos puede servir para rellenar un espacio de forma eficiente y económica.

Si aun así queremos aportar algún tipo de elaboración más ornamental, podemos optar por plantas resistentes que se puedan servir del agua de la lluvia únicamente y de algún regado ocasional como aloe veras, helechos, cintas etc. De las florales las plantas leñosas son nuestra mejor opción, aunque ya entraríamos en el tema de ciertos cuidados específicos.

Ésta también es la opción adecuada si tenemos niños y queremos que jueguen libremente, o queremos la parcela ajardinada para otros usos, ya que apenas sufren la erosión del continuo pisado.


En definitiva, son varias las opciones atractivas y sencillas de mantener según nuestra disponibilidad si queremos disfrutar de un espacio agradable en nuestra casa. Por lo que si queda algún espacio aprovechable al que no le sacas partido, no dudes en la opción de hacerlo jardín. No te arrepentirás.