Una mesa de centro muy versátil para los pequeños de casa

Desde bien pequeños, a todos nos ha quedado siempre claro que en los muebles ni se pinta, ni se dibuja, ni se escribe, que hay que tener mucho cuidado de no salirse del papel para no acabar estropeando la mesa y ese tipo de cosas, pero se ve que a Tim Forrester, el diseñador, no le gustaba esa norma, y ha querido liberar de ella a los niños venideros con esta mesa.



Se trata de una mesa de madera de formas sencillas, rectangulares y elegantes, con un acabado como en roble claro cuya única peculiaridad es que uno de los extremos está completamente recubierto de pizarra, por lo que se puede dibujar en esa zona con tizas sin miedo a una regañina.



Aunque no negaré que me parece una buena idea, no todo son ventajas con esta mesa, ya que ahora la prohibición se vuelve más compleja, y del “no se pinta en las mesas” hay que pasar al “solo se pinta en esta mesa, en esta esquina, y únicamente con tizas”; una información ligeramente más compleja de asimilar por los más pequeños que puede acabar con la integridad del resto de muebles de la casa.