Como usar la cerámica en la decoración de interiores

El interiorismo ofrece soluciones que deben cumplir las expectativas del público y, en este sentido, los productos cerámicos se convierten en uno de los elementos que da respuesta a nuestras necesidades constructivas y decorativas.

Todos compartimos un deseo: transformar el lugar en el que vivimos en un espacio confortable y habitable en el que podamos rodearnos de cierto bienestar. Elegir los materiales y los colores que darán vida a los suelos y a las paredes del hogar no es una decisión fácil porque el mercado pone a nuestra disposición multitud de posibilidades ciertamente atractivas, tanto desde el punto de vista estético como técnico.




Los consumidores cada vez son más exigentes en cuanto a la decoración de sus hogares. La cerámica ha demostrado a lo largo de su dilatada evolución ser una opción de lo más acertada para que nuestro entorno nos trasmita las sensaciones que estamos buscando. La constante innovación que siempre ha caracterizado a esta industria ha permitido tener a nuestro alcance piezas inteligentes, modernas, universales e integradoras.

Son dos los términos que más se manejan en lo que a tendencias actuales se refiere: belleza y funcionalidad. En este sentido, cualquier aspecto decorativo, desde el suelo que pisamos hasta el mobiliario que preside cada estancia, tiene que estar en la línea de nuestros gustos pero también debe concedernos otros beneficios relativos, por ejemplo, a la facilidad del mantenimiento, a la sencillez de montaje, al ahorro de energía y de espacio, etc.
  
Hoy en día, la cerámica se ha dejado llevar por los planteamientos domóticos facilitando al cliente la introducción de herramientas inteligentes en el hogar. Alicer cita algunas de los progresos más recientes en este campo: baldosas luminiscentes, detectoras de presencia, captadoras de humedad, sistemas que funcionan gracias al sol, esmaltes que actúan contra las bacterias, etc.