Silla en forma de diamante, Diamond Chair


La Diamond Chair, compuesta de varillas soldadas, fue patentada por Knoll International. Tiene un diseño poco habitual entre los muebles que buscan el confort, ya que el material (alambre) es tremendamente rígido y da una sensación de ser frío. Pero nada más lejos de la realidad, sus formas curvas hacen que sea una silla tremendamente cómoda, a la que después de su creación se la incorporó un cojín en el asiento para asegurar aún más este aspecto. 



Este clásico fue diseñado para ser visto por todos sus lados como una escultura y por lo tanto se adapta perfectamente a los elegantes y sobriamente amueblados interiores de los años 50.

Esta pieza toma su nombre de su forma y silueta, que se asemeja a la de un diamante. Perfecta para colocar en cualquier estancia del interior de una casa, la resistencia de su material hace que también sea la idónea para la decoración de exteriores. Además, la ligereza de su diseño produce un equilibrio real entre el entorno y la pieza.