Las puertas y la decoración de interiores


Son un elemento de paso, una parte importante de la decoración que no se cambia ni se transforma tan fácilmente. Conocer las necesidades de nuestro hogar y la versatilidad que ofrecen los nuevos modelos de puertas es vital para no tomar una decisión que nos acabe pesando.

De madera, lacadas, mates o brillantes, en acero, aluminio o vidrio (tintado o al ácido), abatibles, con pomos o tiradores, según lo que mejor convenga en cada caso, pero siempre teniendo presente, no solo la estética, sino también la funcionalidad.



Definir el ambiente de una manera coral, permitiendo con ello un diseño arquitectónico del entorno es lo que pretende la firma italiana Rimadesio en su colección actual, presente en mercados como China, Japón, Brasil, Estados Unidos y Europa. Su máxima es la versatilidad y la funcionalidad, y su manufactura en cristal es toda una innovación.

Utilizan el vidrio y el aluminio de manera novedosa y tecnológicamente avanzada y, de ahí surge su especial división de espacios internos, que no solo tiene que ver con las puertas tradicionales, sino con paneles correderos, una gran solución cuando el espacio es escaso.

Aunque esa era su intención principal, hace tiempo, este tipo de puertas cobran una nueva dimensión gracias a la diversificación de las medidas con las que logran crear estancias versátiles gracias a los nuevos accionamientos y también a los nuevos sistemas de anclaje.

Los nuevos modelos dejan a la vista la puerta, no la ocultan en el interior de un tabique, de manera que los modelos son más personales y creativos. Además, los nuevos herrajes y guías decorativos, son un aliciente para evitar ocultarlas.

Invisibles

Hay que destacar también las propuestas que presenta Giuseppe Bavuso para la firma Rimadesio. Los diseños de Siparium, el primer sistema patentado de paneles correderos de aluminio y cristal, y realizados siempre a la medida, se ha convertido en una de sus estrellas a lo largo de los años.

Aura constituye una nueva etapa en la que las puertas pasan a ser invisibles al fundirse con la pared. Se trata de una superficie de cristal lacado, que se confunde con las paredes y que cuenta con un perfil de aluminio de espesor mínimo. Dispone de apertura en ambos sentidos y de un sistema de cierre magnético completamente invisible, lo que permite que no se utilice la cerradura tradicional. Su manilla es una pieza de cristal lacado del mismo color de la hoja.

La firma RasoParete apuesta por puertas integradas, tanto en decoraciones clásicas como en paredes, con estructura más actual.

Ester Gómez, directora del departamento de comunicación de Madysa,  distribuidora de esta firma italiana, señala que su objetivo es la “integración de una puerta en una pared decorada. La puerta delimita un espacio público de uso privado y su poca visibilidad contribuye a preservar esta privacidad”.

Y apunta que, lo que de verdad se pretende, es crear “un ambiente minimalista en el que la puerta no funcione como elemento de distorsión del ambiente", por lo que se busca una solución estética para todo tipo de lugares y espacios.

Este tipo de puertas no lleva jambas en ninguno de los dos lados de la pared y queda  perfectamente alisada por uno de los lados. Un ajuste perfecto para dividir espacios.