El estilo de la Reina Victoria


La reina Victoria I (1819-1901) fue coronada en 1837. Durante su reinado tuvieron lugar la guerra de Crimea y también la rebelión y pacificación de la India, de la que se proclamó emperatriz en 1877. Para la clase media británica era una época de prosperidad; el hombre se sentía satisfecho de sus logros y usaba su casa para exhibir su riqueza conseguida con su trabajo y esfuerzo. La sociedad era muy puritana y la familia ocupaba el primer lugar en la vida victoriana. Por su parte, el hogar era el centro de reunión social, familiar y de bienestar.



El eclecticismo es la nota predominante en la decoración de la casa victoriana. Era un método que consistía en reunir lo mejor de la doctrina de varios estilos a la hora de amueblar el hogar. Los salones de las casas estaban profusamente ambientados con ricos colores en alfombras, paredes y cortinas. Predominaba la gran variedad de pequeños detalles decorativos como figuras, lámparas, adornos, etc. Se trataba, en definitiva, de ambientes íntimos y acogedores.

La importancia de la caoba
La caoba era la madera más común en la época y, más tarde, se trabajó con el nogal y el satín. El roble se trabajaba para las tallas en la réplica de piezas isabelinas y góticas. Igualmente, se teñían y ennegrecían para dar apariencia de antigüedad. Habitualmente era el ornamento más que la forma lo que caracterizaba el mueble victoriano. El material que se puso de moda fue el cartón piedra, que se laqueaba de color negro y decoraba con nácar.

El comedor era la sala donde se reunía la familia tanto para comer como para rezar. El aparador presidía la sala y estaba coronado por un gran espejo tallado. Dos de estas piezas fueron expuestas en la exposición internacional de 1862: eran los aparadores 'Shakespeare' y 'Robinson Crusoe', hechos por Thomas Tweedy y su discípulo Gerard Robinson. Ambos son muebles de gran valor artístico. Mientras que el primero está cubierto con escenas y figuras tomadas de la obra de Shakespeare, el segundo tiene escenas que representan las peripecias del famoso náufrago.

Mobiliario representativo
Las mesas de comedor eran rectangulares con los ángulos cuadrados, con una construcción sólida y patas torneadas. Las sillas eran de estilo gótico o isabelinas, pero con una peculiaridad en el respaldo, que era abombado, además de tener las patas rectas. Muy populares eran los escritorios pequeños y con cajones al lado, las cómodas altas y con espejo; gran cantidad de mesas u mesitas, de juego, ovaladas, cuadradas, etc.. Todas las casas victorianas tenían su rinconera alta, acristalada y con estantes para exhibir objetos.

Importantísimo resultaba el mueble del vestíbulo, utilizado para guardar sombreros, bastones y otros complementos. Representaba típico el reloj de pared en madera de roble o caoba. Existían algunos muebles fabricados en hierro forjado. Los muebles tapizados fueron muy utilizados, como la 'chaise longue', en la cual podían sentarse varias personas. Otros sofás fueron el 'confidente' y el 'tâte-a-tâte'.