Un estilo minimalista cálido


He navegando allende los mares y al otro lado del charco he encontrado este bonito apartamento, bastante minimalista pero cálido y muy hogareño. Aquí hay sitio para los que quieren estar tirados a la bartola en un sofá o para comer entre amigos, incluso dar una fiesta.



Pocos muebles, bien escogidos, alegres y con un aire atemporal. Detalles que personalizan el loft, como las puertas de los dormitorios pintadas de colores, el papel pintado a rayas verticales en tonos beige y marrón del vestíbulo. Las paredes totalmente blancas o la ausencia de cortinas, estores o visillos en los ventanales, que permiten contemplar las impresionantes vistas de la ciudad.

Una mención especial para las lámparas. La del comedor es una auténtica obra de arte, que contrata con los alógenos empotrados que tiene el resto del salón. El aprovechamiento de los techos altísimos del loft con una bousseríe hasta el techo, repleta de libros