La última moda en salas de reuniones es el alquiler temporario

En el mundo de los negocios se ha puesto en boga una modalidad completamente novedosa al momento de establecer sedes y espacios de trabajo: el alquiler temporario de oficinas. Sin duda, determinada por la necesidad de achicar costos y estructuras innecesarias así como de contar siempre con lo último en materia de innovación tecnológica, esta nueva forma de hacer negocios está plagada de beneficios y se encuentra perfectamente adaptada al imperativo actual de ser flexible. En el mundo moderno en que gracias a Internet las distancias se achican y los espacios se virtualizan, la sede física de una empresa ha dejado de ser una cuestión primordial. Cuando un ejecutivo de nuestros días cuenta con la posibilidad de despertarse en una ciudad, almorzar en otra y dormir en una tercera, más bien se hacen necesarios espacios siempre disponibles y en los que los servicios de más alta gama se encuentren al alcance de la mano. Contar con una estructura de este tipo es altamente costoso. La solución es recurrir a los servicios como los que presta Regus, que con un par de llamadas puede brindar una solución a la onerosa búsqueda de alquiler de oficinas en Barcelona como la definición de una sala de reuniones Bilbao para los próximos encuentros de negocios. Lo mejor de todo, sin necesidad de estar en ninguno de esos lados con anterioridad.

Como corolario del tan mentado sistema de producción japonés “just in time” (es decir, lo que es necesario en el momento en que es necesario), el alquiler temporario de oficinas permite evitar costos ocultos como preocupaciones superfluas. Antes de cualquier reunión se contrata el espacio necesario, con la tecnología que la situación amerite, y lo mejor de todo, en la ciudad en que el negocio vaya a realizarse. Personal altamente especializado acondicionará el lugar así como también se encargará de la recepción de los clientes. Nada está fuera de lugar y ningún imprevisto tiene posibilidad de presentarse cuando se actúa con tanto profesionalismo. Así, de antemano se puede establecer cuáles serán los costos que representará una reunión de negocios, con la seguridad de que serán esos y ni un centavo más, y lo más importante de todo, no se deja librado al azar ningún detalle que pueda entorpecer el curso natural de las negociaciones.

Otro de los beneficios de esta forma de hacer negocios es la posibilidad de contar con direcciones virtuales en casi cualquier parte. Una forma muy sencilla de revalorizar el nombre de la empresa es tener distribuida en las principales ciudades oficinas virtuales. De este modo puedes tener una oficina virtual Valencia, una oficina virtual Barcelona y una oficina virtual Madrid siendo tu sede permanente y física Marbella. Los clientes podrán comunicarse contigo con la confianza de que estarás allí en el momento en que los necesites. Gracias a estas sedes virtuales queda garantizada la presencia en los principales centros de negocios en los lugares de mayor categoría, algo que, de no ser por este sistema, implicaría un alto costo de mantenimiento.

Por otra parte, la evolución de los servicios y la tecnología deja obsoleto hoy un equipamiento que ha sido comprado ayer. Frente a esta realidad, estar siempre actualizado involucra una serie de gastos que solo una corporación con miles de empleados y altos márgenes de ganancia puede permitirse. Además de la infraestructura en personal que trae aparejada.

Quienes seguramente ven grandes oportunidades en esta forma de establecer una empresa son aquellos que trabajan sobre bienes intangibles o brindan servicios bajo la modalidad freelance. Estos trabajadores independientes se libran de esta forma de costos fijos por un lado y ganan en ubicuidad. Contratando los servicios de Regus, la posibilidad de recibir ofertas de trabajo en forma independiente en todo el mundo es una realidad. Las posibilidades de crecer se extienden de forma ilimitada.

Es conocido por todos quienes se mueven en el competitivo mundo de los negocios que la atención personal a los potenciales clientes es fundamental. Es allí donde pueden establecer la diferencia que donde hay poco margen puede resultar decisiva. Así, ven malogradas muchas oportunidades por no contar con personal especializado en la recepción a las salas de reuniones. Cuando se contratan servicios de oficina temporarios esta preocupación desaparece. Eso siempre y cuando trabajes con quienes ofrecen servicios serios que tienen una larga trayectoria en el mercado y realizan estrictas selecciones de personal y rigurosos entrenamientos.

En definitiva, no es casual que cada vez más profesionales independientes, pequeñas empresas e inclusive grandes corporaciones se inclinen por adoptar estos nuevos espacios para realizar sus negocios. Lo que por sobre todas las cosas habilita a quienes contratan los servicios es la posibilidad de estar concentrado exclusivamente en lo que son sus ámbitos de aplicación propios y no desviar la atención en detalles que, si bien resultan sustanciales al momento de realizar una operación, no forman parte del negocio principal.