La importancia de la protección y la seguridad en el hogar

A la vuelta de las vacaciones, muchas personas, más de las que nos podemos imaginar, se han encontrado con la desagradable sorpresa de haber sufrido la visita de los amigos de lo ajeno. No debemos caer en el error de pensar que “es algo que le sucede a los demás”, sino tener siempre presentes algunos consejos básicos a la hora de proteger nuestro hogar cuando no nos encontremos en él.



El primero puede resultarnos muy obvio, pero no por ello es menos importante: no debe poder advertirse, a simple vista, que nos hemos ausentado. Un buzón lleno o las persianas bajadas durante días enteros son algunos de los elementos que los ladrones buscan, durante su vigilancia constante, para determinar que se trata de un piso vacío. En el primer caso, la solución es muy sencilla: un vecino o familiar puede encargarse de vaciar nuestro buzón cada pocos días. En el caso de los persianas, lo recomendable es dejarlas levemente subidas; evidentemente, no tanto como para que no cumplan su función, pero tampoco deben llegar hasta abajo del todo.

La luz es otro aspecto que hemos de tener en cuenta. En el mercado existen dispositivos que pueden programarse para que se encienda de forma periódica, aunque sea durante algunos minutos. Algo tan simple como esto puede disuadir a los ladrones de intentar entrar.

Por supuesto, si disponemos de los medios para ello lo más efectivo es colocar algún sistema de alarma, tanto en nuestra puerta de entrada como en las ventanas que puedan servir de acceso. El simple hecho de ver la pegatina de la alarma hogar echará para atrás a los posibles visitantes indeseados