El estilo folk en la decoración

En esta tendencia los detalles étnicos están presentes en todos los ambientes, tanto en los materiales como en los elementos decorativos.



Las paredes se visten de blanco y colores neutros, y la gama de los pasteles complementan ese aire romántico tan encantador. Otra opción es forrar la pared con un papel de diseño vintage en tonos suaves que nos transportan al pasado.

Los clásicos estampados florales no pueden faltar para crear ambientes cálidos y acogedores. Los tonos suaves realzan la belleza, siempre acompañados de pinceladas de colores vivos.

La madera es el material protagonista. Se juega con el color y las formas para representar el pasado. Las paredes y techos se forran de madera para ganar calidez e intimidad.

Una muy buena opción y muy fácil de incorporar en esta tendencia son los cerámicos que imitan la madera.

Los detalles étnicos y las formas geométricas están presentes en todos los rincones, así como en el mobiliario de la estancia. Las líneas curvas y las terminaciones bien acabadas son la seña de identidad de este estilo.

Los flecos, el cuero y las flores son tres elementos que no pueden faltar en una decoración folk, así como los diseños tradicionales, los estampados y los materiales naturales, siempre buscando esa inspiración romántica, con aires cálidos e incluso algo recargados.

Los cojines, la ropa de cama y las cortinas nos recuerdan al campo con flores, mariposas, pequeños animales… son los estampados principales de un estilo folk donde la fantasía está muy presente.

El toque de distinción folk definitivo lo conseguirás mezclando platos, vasos y copas de diferentes vajillas y cristalerías.

Las cómodas con espejos en el recibidor, pequeñas lámparas con iluminación tenue y unas alfombras con motivos naturales trasladarán el estilo folk al resto de la casa