Consejos para la decoración con cortinas

Actualmente, las texturas y los colores de las cortinas son infinitos. Si no disponemos del tiempo o de la habilidad para hacerlas nosotros mismos, podemos optar por las cortinas “listas para poner”.



Debemos tener cuidado porque el diámetro de los modelos con anillos debe ser más ancho que el de la barra. Y un consejo muy práctico: para hacer que la cortina se deslice más fácilmente, podemos frotar la barra con jabón.

Lo más importante a la hora de elegir las cortinas es que éstas vayan acorde con la pieza o la habitación en la que van a estar. Las cortinas deben ser coherentes con el ambiente que las rodeo. Ese es el principio de la decoración. Pero con las cortinas, este principio hay que tenerlo aún más presente.

Por ejemplo, las cortinas con grandes motivos debemos emplearlas para grandes piezas luminosas que sean espaciosas. En una habitación pequeña recargarían demasiado el ambiente.

Ante todo, mide y ten bien en cuenta las dimensiones de las ventanas. Y es que las dimensiones de la pieza y las cortinas modifican el aspecto de su pieza. Son más relevantes de lo que podemos llegar a imaginar.

Mida primero la anchura, marco de la ventana incluido. Para las cortinas y los adornos transparentes, la distancia entre el borde de la ventana y la extremidad de la barra es, en general, de 15 a 25 cm. Por tanto, para conocer el corte de la barra que necesitas, mide la anchura de la ventana y añade entre 30 a 50 cm.

En general, para la amplitud de las cortinas, debes preveer dos tres veces la longitud de la barra, pero sepan que diferirá según el espesor del tejido. La altura variará según la caída, si queremos que sea hasta el borde de la ventana o hasta el suelo.

Una novedad en decoración son las cortinas de hilo, que son perfectas para decorar una ventana o delimitar una pieza, ya que dejan pasar la luz, pero protegen de miradas. Los hilos son aéreos y se funden a la perfección con todos los ambientes interiores.