Prácticos separadores

biombo
La palabra “separación” normalmente está asociada a connotaciones negativas. Es algo común, teniendo en cuenta que se utiliza para denominar cosas tan tristes como la ruptura de una pareja, cosas tan superficiales como las divisiones de bienes, o el hecho de provocar que dos o más cosas ya no tengan ningún tipo de contacto entre si.
Pero, como decía Napoleón, “divide y reinarás”: en este caso, es el momento de hablar de formas fáciles para dividir el espacio de nuestros hogares creando ambientes nuevos. Los elementos para lograr esto, denominados “separadores”, tienen la capacidad de “inventar” lugares nuevos dentro del mismo ambiente, creando la ilusión de “falsas paredes”.
Se puede optar por un mueble que cree una barrera visual, como por ejemplo una biblioteca o estantería, tanto en escuadra como recta.
También se pueden elegir biombos o separadores mas convencionales, o con forma de “cortinajes”. Pero si de biombos se trata, tenemos muchísimos más modelos para considerar: existen desde biombos de madera tradicionales, hasta rústicos, y existen otros que juegan con el color y la transparencia, creando una ilusión de unión de los dos ambientes.
Existen también modelos más extravagantes, llegando al punto de utilizar diseños realizados con “redes” de algas: está de más decir que la extravagancia tiene un alto precio, y precisamente por eso estos modelos no son accesibles para el promedio de la gente.
La ventaja de utilizar biombos es la posibilidad de plegarlos y guardarlos, cuando tengamos ganas o necesidad de que los dos ambientes vuelvan a transformarse en uno.