Con que se puede combinar el color blanco en la decoración

El uso del color blanco en la decoración ofrece variadas alternativas. Se aplica generalmente como color de fondo, acompañándolo con objetos y detalles en diferentes tonalidades.

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(Arriba: El blanco absoluto se "vuelve" cálido cuando se incorporan materiales naturales como la madera o texturas como la tela.)


Blanco absoluto

Ampliar Foto > El blanco absoluto puede acompañar fácilmente una decoración modernaCuando elegimos el blanco puro como color único, hay que tener en cuenta que esta situación puede ofrecer ventajas y desventajas. La falta de color en un ambiente saturado de blanco, por ejemplo, puede ser un problema serio para el decorador amateur. Siempre conviene elegir algún detalle llamativo o personal, con algo de color o variedad de texturas, que quiebre la uniformidad y permita lograr un cuadro armónico y equilibrado.
El uso de blanco sobre blanco puede ser molesto. Si se utiliza un fondo blanco puro, evitar los tonos de blanco roto, ya que podrían verse desgastados dentro del contexto.
(Derecha: El blanco absoluto puede acompañar fácilmente una decoración moderna.)

Blanco roto

La alternativa más actual en el uso del blanco es el blanco roto: un blanco puro cortado con unas gotas de color, que bien puede combinar con crudos o colores muy suaves. Los colores más utilizados para cortar el blanco son el marrón y el rojo, logrando una tonalidad de blanco más cálida. El blanco roto es el tono ideal para pintura de paredes.
Ampliar Foto > La unión del blanco y negro sugiere un ambiente moderno y eleganteAmpliar Foto > Con los objetos adecuados, el blanco logra un ambiente clásico a la vez que contemporáneo
(Izquierda: La unión del blanco y negro sugiere un ambiente moderno y elegante. / Derecha: Con los objetos adecuados, el blanco logra un ambiente clásico a la vez que contemporáneo.)

Blanco y Color

El blanco, fácil de combinar, puede utilizarse con ligeros detalles de color o alternando objetos, muebles y telas en diferentes texturas y estampados. Para una combinación segura, los mejores tonos son los claros, neutros, marrones, beige y los tonos marfil, crema o arena. También los grises. De esta manera se logran ambientes frescos y acogedores.
Ampliar Foto > Los toques de color en un espacio dominado por el color blanco aportan calidez a la decoración
La asociación del blanco con tonos frescos y luminosos como el azul o el verde, incrementa su intensidad y luminosidad consiguiendo espacios ligeros, frescos y brillantes.

Los colores fuertes, vibrantes y cálidos, en cambio, deben utilizarse en pequeñas dosis y sobre determinados objetos y texturas. De todas maneras, el blanco suavisa los colores fuertes y los hace más asequibles decorativamente.
(Izquierda: Los toques de color en un espacio dominado por el color blanco aportan calidez a la decoración.)

El blanco y las texturas

Recordar siempre que el blanco destaca las texturas y los materiales. El blanco y sus derivados combinan bien con superficies y materiales naturales, por ejemplo, maderas sin pulir o alfombras de yute. Las superficies brillantes y suaves también combinan con el blanco, por ejemplo, el cristal, la madera laqueada o la porcelana.

Blanco y Negro

La combinación de blanco y negro es un clásico que nunca pasa de moda, aunque con una presencia más elegante. El uso de blanco y negro en la decoración permite un mayor aprovechamiento del color en objetos y accesorios, los cuales resaltan y se despegan del fondo con facilidad. El blanco asociado a colores negros o gris aporta modernidad. También se utilizan para lograr un ambiente de tonos masculinos.