La pintura ideal para tu hogar


Si antiguamente las pinturas que más se empleaban eran los esmaltes sintéticos, siempre al aguarrás y con alto brillo, hoy día la variedad ha aumentado de forma sorprendente, hasta tal punto que muchas personas que quieren pintar alguna cosa se encuentran con un auténtico dilema a la hora de escoger el producto que necesitan. Porque no siempre son necesarias las pinturas más caras; a veces basta con un sencillo y barato acabado al agua, en lugar de una carísima pintura epoxi de dos componentes, por poner dos ejemplos.
Tipos de pinturas y para qué se utilizan
A continuación paso a listar los distintos productos y sus aplicaciones, para que tengáis una interesante guía de referencia.
1- Pinturas al agua: se disuelven, rebajan y limpian con agua. Las hay de tipo acrílico (esmaltes, para muebles y carpinterías), plástico (pinturas plásticas para paredes) y productos para manualidades y objetos decorativos: témperas, gouache y acrílicos especiales. Las pinturas plásticas también se pueden usar para decorar objetos.
2- Pinturas al aceite: se disuelven, rebajan y limpian con aguarrás o disolvente. Son más espesas y difíciles de usar que las pinturas al agua; secan más tarde, son más tóxicas y desprenden olor. Pero también son más resistentes y duraderas. Se utilizan para pintar carpinterías, muebles y objetos, nunca paredes (a excepción de algunas pinturas antihumedad), y entre ellas podemos encontrar los esmaltes sintéticos brillantes y mates, los esmaltes-laca satinados, las pinturas de poliuretano de alta resistencia, las pinturas especiales para metal (de tipo DTM o sin imprimación, efecto forja, martelé…) y los lasures coloreados para exterior, de poro abierto y acabado opaco.
3- Pinturas epoxi (de dos componentes): para suelos y acabados de tipo cerámico, son difíciles de emplear. Hay que mezclar los dos componentes en la proporción que indique el envase, y aplicarlas antes de que transcurra el tiempo de fraguado.
4- Pinturas especiales para cocinas y baños: son una relativa novedad; en realidad, se trata de esmaltes acrílicos con agarre y resistencia especial, que sirven para pintar los azulejos y los muebles de melamina sin necesidad de imprimación previa.