Como mantener un hogar fresco con pocos gastos


Cuando el calor se instala en nuestra ciudad o lugar de veraneo, es importante saber cómo actuar. Hay quien piensa que combatir el calor de estos días consiste en reducir la temperatura de los aparatos acondicionados al extremo y eso es un gran error. Las consecuencias se hacen notar en la factura de la luz (que sube en proporción a los grados que se bajan), en las emisiones de CO2 a la atmósfera y también en nuestra salud.



Tener encendido un equipo de aire acondicionado unas cuatro horas al día incrementa la factura de la luz mensual en más de 11 euros. Por cada grado de temperatura de más que se le exija al aparato, su consumo de energía aumentará entre un 8% y un 10%.

Los expertos recomiendan situar el termostato en los 25°C, la temperatura más saludable para nuestro cuerpo y también para el bolsillo. Pero además de ahorrar usando eficientemente el aire acondicionado, ¿cómo podemos reducir el consumo energético en verano?

- El aislamiento es una de las medidas más rentables para reducir la demanda de energía, ya sea del aire acondicionado o los ventiladores. Bajar los toldos y persianas y correr las cortinas reducen el calentamiento de la vivienda, y no nos obliga a poner al aire acondicionado a mucha potencia.

- Conviene ventilar la casa en las horas de menor calor (las primeras horas de la mañana o últimas del día) y es suficiente con hacerlo 10 minutos. El tiempo de más resultará en un calentamiento de la casa.

- Si tienes aire acondicionado, úsalo sólo cuando sea necesario. No es conveniente tener el aparato enchufado durante muchas horas seguidas y es mejor apagarlo por la noche. Además, cuando el aparato esté en marcha, cierra las ventanas y los balcones.

- Evita “añadir” calor o humedad en casa durante las horas centrales del día. Es preferible no usar el horno, el secador de pelo o el lavavajillas para no aumentar la temperatura.

- A la hora de poner el lavavajillas o la lavadora, espera a tener una carga completa y espera a las horas menos calurosas del día. Si tienes que poner un par de lavadoras al día, es mejor que las hagas seguidas, para aprovechar el calor del bombo. El 80% de la energía que consume una lavadora es para calentar el agua. ¿Es necesario ese derroche energético? 
Si haces la colada a la temperatura más baja posible podrás ahorrar energía. Para ello, puedes utilizar un detergente eficaz incluso en agua fría, como por ejemplo Wipp Express Higiene y Purezaun detergente que elimina las manchas y garantiza una limpieza higiénica de la ropa incluso en agua fría.

Y tampoco te pases con el agua…

Recuerda que el agua es un bien escaso y en verano, con el calor, solemos usar una cantidad mayor.

Entre el 60% y el 75% del gasto diario de agua se destina al aseo personal, así que parece lógico recomendar la ducha en lugar de bañarse. Si además el cuerpo y el cabello se enjabonan con el grifo cerrado, el ahorro es de hasta 15 litros.

Esta medida se puede combinar con otras muchas para reducir aún más el consumo doméstico de agua y energía en el hogar. Te proponemos que sigas estos consejos y cuando llegue septiembre estudies tu factura de la luz y el agua, y la compares con las del año pasado. Siendo conscientes de la necesidad de usar los electrodomésticos y el agua eficientemente, podremos ahorrar unos euros a fin de mes. Haz la prueba.