Colo iluminar la cocina


Cuando desarrolle su propio plan de iluminación para el hogar, observe con atención todos los espacios. Tome en cuenta el uso particular de cada una de las habitaciones y qué tareas se llevarán a cabo en ellas (cocinar, lavar, aseo personal, etc.). Considere las dimensiones, el decorado, la disposición de los muebles y las instalaciones eléctricas disponibles, así como la presencia o ausencia de ventanas, domos, tragaluces y cualquier otra fuente de luz natural durante el día.

La cocina es a veces espacio de trabajo y a veces lugar para la convivencia. Usted puede ajustar su iluminación de acuerdo a la necesidad del momento, con la luz ideal para cada situación. Empiece por imaginar todas las actividades que ocurrirán aquí, como desayunar o cenar en la barra, preparar los alimentos o leer el periódico, y después coloque las fuentes de luz de tal manera que sean en primer lugar útiles y luego confortables.
Iluminación general 
Lo esencial de la luz en la cocina es que esté bien distribuída, sin dejar áreas oscuras, y que sea flexible, pudiendo concentrarla en un área específica cuando se requiera. Debido a lo anterior, considere instalar varios focos colocados a la misma distancia lo largo de toda la cocina, junto con iluminación adicional sobre las áreas de trabajo, barras y fregaderos.
Iluminación para tareas específicas 
- Sobre la barra: Dado que lo mejor es colocar la luz directamente sobre la barra, instale allí una lámpara colgante con focos de halógeno.
- Sobre y debajo de los gabinetes: Lo más adecuado es montar luminarios debajo de los gabinetes superiores, a fin de iluminar el área de trabajo principal. Coloque también algunas luces en el extremo delantero de la parte inferior de los gabinetes para iluminar bien las orillas de la superficie de trabajo.
- Sobre el lavabo: Lo mejor es instalar una fuente de luz directamente sobre el centro del lavabo.