Colores frios en tu dormitorio


Con la llegada del calor, se impone el uso de colores sosegados, en donde la luz del sol se vea matizada. Nada como las paletas claras con componentes de gris: el celeste, el cobalto, el hueso…Gamas que enfrían al ambiente y lo arrancan de los rigores del verano.

Una de las combinaciones más atractivas para el dormitorio es la que produce al unir celestre y púrpura. Un azul frío y marino con un purpura desvaído.

El azul como color para las paredes, y en una versión más clara para los elementos de maderacomo los cabeceros, sobre los que enriquece las texturas.

El púrpura para las telas y en dosis muy medidas. También como un contrapunto en algunas piezas del mobiliario y en los detalles.

El efecto que se consigue es de un ámbito luminoso, donde el púrpura conserva el brillo y el azul proporciona profundidad y calma, aún en los momentos más soleados del día.