Algunas técnicas para pintar


Definitivamente, lo primero que pensamos cuando se trate de darle un nuevo aire a nuestro hogar es en pintar las paredes, y esto quizás, porque son las áreas o superficies con mayor extensión que existen dentro y fuera de nuestras viviendas, y por lo tanto, su relevancia e impacto en el decorado es mayor.
Los colores que elijamos dependerán obviamente de los gustos que tengamos, pero también de la implementación de los interiores a la hora de la colocación de los muebles y demás ornamentaciones con los que embellezcamos la casa.
PINTURA
Sin embargo, y más allá de las técnicas actuales con las que se pintan las paredes, existen algunas técnicas sencillas y divertidas que pueden darle a los acabados de tus paredes un estilo particular, pocas veces visto, lo cual le agregará una carga adicional de admiración y belleza a estas superficies.
pintura pared
  • Pintar las paredes con un color y esperar que seque. Luego de esto, coger una esponja que se remojará con pintura de otro color, pero que combine con el anterior que ya se encuentra en las paredes. Presionar con la esponja sobre las paredes para ir dejando impresiones de pintura en tantos espacios como considere atractivo.
  • En esta segunda técnica, igualmente hay que pasar una primera mano de pintura de un color, para que una vez seca, se proceda a colocar otro color que combine sobre ella, y mientras aún se halle fresca esta segunda capa, y cogiendo un peine, se tracen líneas paralelas verticales desde el techo hasta el piso. Esto pondrá al descubierto la primera capa que combinará de manera muy simpática a través de este lineado especial. Las líneas también pueden ser ondeantes pero precisas.
  • Escoger de preferencia un color claro para las paredes y proceder a pintarlas tramo por tramo. Mientras aún esté húmeda, esparcir sobre ella puñados de escarcha para que se impregne sobre la superficie fresca. De esta manera obtendremos una pared impresionante y con efectos muy atractivos.
  •  Esta última técnica también es bastante simple, pues bastará con pintar una pared con un color que nos agrade y luego cuando se halle seca, se escogerá otra pintura que combine con ella. Se coge un trapo de unos 60 x 40 cms., se remoja en el nuevo color y se comienza a dar golpes sobre la pared con ella. Esto generará caprichosas impresiones sobre la pared, y que en conjunto te darán un acabado de diseño.