Consejos para tener una casa a prueba de niños


Cuando nuestros niños son pequeños es inevitable que ocurran ciertos accidentes domésticos, debido a la curiosidad propia de los primeros años.
Es por ello que nuestra casa debe ser más resistente, sin confundirla con un ”campo de batalla”, lo importante es elegir materiales que soporten la incesante actividad de los consentidos de la casa.
Para los muebles es imprescindible elegir materiales fuertes como la madera maciza, que resiste mejor a roces, golpes y manchas.
Otra solución es proteger los muebles colocando uncristal sobre las mesas (en especial en el escritorio); así, cuando ya no sea necesario, puedes retirarlo y tendrás la pieza intacta. Asegúrate de que tenga los cantos redondeados y un grosor mínimo de 5 mm para que no se partan.
En suelos la madera es también el material más cálido que hará que su habitación sea muy acogedora, además, si se estropea, siempre puede repararse. Los laminados tienen la ventaja de poder cambiar solo las partes deterioradas.
Lo más recomendable actualmente en pavimentos para habitaciones infantiles es el Linóleum, fabricado con materia prima natural, así que, además de ser ecológico, es muy resistente, a prueba de fuego, y con propiedades asilantes, antiestáticas y bactericidas.
Las tapicerías desenfundables son las solución más practica, ya que puedes lavarlas cada vez que sea necesario. Opta por tejidos más resistentes, como la loneta gruesa, el lino grueso o la alcántara, y de preferencia con tratamientos antimanchas.
En paredes es fundamental que la pintura sea plástica y lavable, para elminiar facilmente la travesuras de tus pequeños. También puedes proteger la parte inferior de las zonas más transitadas con un zócalo de melamina o DM lacados, muy decorativos.
Los papeles pintados vinílicos tienen diseños muy actuales e incluso pueden limpiarse con un cepillo. Y siempre queda la alternativa más divertida: la pintura con efecto pizarra para que los niños tengan un espacio en el cual dar rienda suelta a su creatividad sin estropear el buen estado de las paredes de toda la casa.
Las alfombras aportan un toque cálido a la casa y con niños es inevitable que se ensucien con frecuencia. Una solución perfecta son las fabricadas con vinilo que se pueden limpiar con fregona. Pero si deseas algo más tradicional, no te olvides de aplicar a los demás materiales un tratamiento antimanchas.