Iluminacion en la biblioteca

Esta es la solución para una lectura confortable en cualquier momento. Una iluminación óptima nos ayudará en la búsqueda del material que necesitamos y además podremos disfrutar de la lectura en el mismo ambiente, al margen de contar o no con luz natural.
Les propondremos cuatro soluciones para obtener la iluminación que más nos convenga y además luzcamos efectos decorativos:

- Iluminación sobre raíl:
 En caso de que la biblioteca llegue hasta el techo se la puedes iluminar con focos que se orienten montados sobre un raíl. Luego podemos decir con mayor especificación hacia donde debe orientarse cada uno. Es recomendable elegir lámparas halógenas de bajo voltaje. Cuando se utilizan muy potentes, se corre el riesgo de que el calor pueda estropear los libros.

- Iluminación en los estantes:
 Se pueden seleccionar algunas lámparas y disponerlas en algunos estantes, dirigiéndolas hacia el fondo del mueble. Existen diversos modelos y sistemas que permiten fijar las lámparas hacia el mueble sin tener que hacer agujeros y siempre teniendo la opción de cambiarlas de sitio con facilidad. 

- Iluminación de pantallas:
 Es importante que las pantallas hagan juego con los tonos de la biblioteca. Las pantallas en tonos crudos, beis o tostadas brindan luz y calidez. 
Por ejemplo en el ejemplo número 3, la biblioteca es de madera laqueada en crema y con la trasera empapelada en tonos vainillas y se buscó una pantalla a tono.
En lo que a formas respecta, todas las que son más anchas por su base concentran mejor la luz. 

- Iluminación puntual:
 Cuando se utilizan las luces de esta forma conviene que den luz blanca e intensa, que sean dirigibles, para centrarlas en los estantes y se amalgamen bien con la iluminación general del ambiente. Las pantallas cónicas y metálicas son las que mejor focalizan la luz.
Como lo muestra la imagen (ejemplo 4) los sistemas de pie largo, curvado y focos orientados dan óptimos resultados.