Como pintar el Techo

Lo primero señoras y señores, es tomarse el tiempo para realizar la tarea, dejando a un lado la ansiedad y disfrutando del proceso que vamos a comenzar.
Para realizar un resultado óptimo en todos los sentidos, es decir que luego no tengamos que estar por semanas sacando la pintura pegada a los muebles y el piso, hay que retirar todo lo que más podamos del ambiente en el que vamos a trabajar.
Sacar muebles, adornos, cuadros, lámparas, plafones, etc. Colocar un plástico sobre el suelo, o de lo contrario una vieja sábana para que no corra el riesgo de mancharse.
Paso siguiente limpiar la superficie. Como los techos no se suelen limpiar muy seguido, podemos utilizar una escoba para sacar telarañas y limpiar la suciedad de la superficie, a continuación, le pasamos un paño a penas húmedo para asegurarnos una total limpieza.
Si hay que tapar agujeros, este es el momento para hacerlo, antes de pintar. Luego, dejar secar la pasta y asegurarse que la superficie quede uniforme, de no ser así con una lija suave se puede quitar la rugosidad.
Cuando el techo tiene manchas, hay que aplicar un antimanchas, además de eliminar este problema ayudará a que la capa de pintura se adhiera mejor.
Para las zonas del techo que no podremos utilizar rodillo, lo ideal es verter algo de pintura en un recipiente más chico y manejable, y subidos a una escalera pintar utilizando un pincel no mayor a 8 cm.
De todos los puntos mencionados anteriormente, pintar es la tarea más divertida y donde realmente comenzamos a notar la diferencia.
Si pintamos los bordes y las partes más difíciles a pincel, para el resto del techo podemos utilizar rodillo.
Con el rodillo debemos llegar, en forma prolija, hasta las partes que quedaron “recortadas” que es lo hicimos al pintar las pequeñas partes con el pincel.
Cuando culminamos con la primera mano de pintura hay que dejar secar y luego dar la segunda mano.